PAISAJES AGRARIOS DEL MUNDO ACTUAL
En el mundo actual podemos encontrar una gran diversidad de paisajes agrarios, dada la gran variedad de condiciones naturales, tradiciones culturales y nivel de desarrollo.
Sin entrar en muchos detalles, podemos diferenciar claramente los paisajes agrarios de los países desarrollados (fundamentalmente los de Norteamérica, Europa, Japón y Australia) y los paisajes de los países en vías de desarrollo.
A) Rasgos comunes de los paisajes agrarios de los países desarrollados:
• Emplean abundante maquinaria y poca mano de obra.
• Los agricultores y agricultoras están cada vez mejor formados y cualificados.
• Se orienta la producción según la evolución de los mercados para obtener los mayores beneficios.
• Se emplean sistemas de explotación y gestión avanzados.
• La agricultura y ganadería reciben apoyo público para mejorar el nivel de vida de los trabajadores y trabajadoras del sector.
B) Rasgos comunes de los paisajes agrarios de los países en desarrollo:
• Se emplea mucha mano de obra pero poco formada. Abunda el trabajo infantil.
• Se utilizan técnicas y herramientas muy rudimentarias.
• Se orienta la producción al autoconsumo de las familias campesinas, aunque....
• .... podemos encontrar grandes plantaciones con mucha tecnología y mano de obra que pertenecen a compañías multinacionales y producen con destino a los países desarrollados.
Los paisajes agrarios españoles:
- Participan plenamente de los
rasgos señalados para los países desarrollados, aunque todavía podemos
encontrar ejemplos de paisajes tradicionales, cada vez más raros por su
escasa rentabilidad.
- En la España de clima húmedo, integrada principalmente por las
comunidades autónomas el norte (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco
y Navarra) suele predominar el paisaje de bocage (parcelas cercadas), minifundios (explotaciones pequeñas) y con importancia notable de la ganadería por la abundancia de pastos. El poblamiento más característico es el disperso.
-
En la España de clima mediterráneo (centro, sur y costa mediterránea), es más típico el paisaje de openfield (parcelas sin cercas) y la presencia de latifundios (grandes propiedades) orientados al monocultivo. El poblamiento más característico es el concentrado. También aparecen con frecuencia zonas de huertas,
donde gracias a sistemas de regadío tradicionales y modernos se pueden
obtener productos muy variados, incluso algunos de tipo tropical.
RESUMEN
BLOQUE VII. TEMA 5.
TRANSFORMACIÓN Y CAMBIO EN LOS ESPACIOS RURALES. NUEVOS USOS, NUEVOS PROBLEMAS
En los últimos tiempos, los espacios rurales han sufrido importantes transformaciones. Muchas actividades económicas y usos del suelo que antes eran propios de las ciudades se han extendido al campo.
El proceso más llamativo que se ha producido en los últimos tiempos es el de la urbanización del campo.
Hoy, muchas zonas que antes eran claramente rurales se han convertido
en viviendas que ocupan personas que trabajan en la ciudad cercana. A
esta nueva función le acompañan servicios, cambios en las vías de
transporte, aparición de actividades industriales y comerciales, etc.
Los espacios rurales más dinámicos son las franjas periurbanas, zonas rurales en las inmediaciones de las ciudades en las que éstas se están expandiendo.
Las zonas rurales periurbanas están siendo ocupadas por urbanizaciones,
que procuran situarse cerca de las principales vías de comunicación. Las zonas rurales cercanas a las grandes ciudades se han convertido en zonas de expansión para la construcción de viviendas, ya que el precio del suelo es más barato que en el interior de la ciudad.
Las zonas residenciales en el espacio rural más alejado de la ciudad suelen tener una ocupación estacional, durante los períodos vacacionales.
El turismo rural es otra actividad en alza en las zonas rurales. Ayuda a mejorar la economía de estas zonas y crea puestos de trabajo, pero hay que procurar que respete el entorno y se adapte a los recursos disponibles.
La industria también va ocupando cada vez más espacio en zonas rurales. Suele situarse en las franjas periurbanas y cerca de las vías de comunicación, para estar mejor conectada con las ciudades.
Debido a los nuevos usos del suelo en las zonas rurales y al desarrollo
de una agricultura cada vez más agresiva con el medio ambiente, las zonas rurales empiezan a estar sometidas a riesgos medioambientales que antes no eran tan abundantes.
Las administraciones deben regular las actividades en el medio rural para asegurar su preservación, pero un desarrollo controlado de estas zonas es necesario para mejorar sus expectativas.
RESUMEN
BLOQUE VII.TEMA 6
PAISAJES
AGRARIOS ANDALUCES
Los paisajes
agrarios andaluces participan de las características típicas en un país
desarrollado.
La diversidad de las
condiciones naturales (relieve y climas) permiten diferenciar tres grandes
tipos de paisajes agrarios en Andalucía:
La zona de
Andalucía donde los paisajes agrarios de
montaña ocupan más extensión es la correspondiente a las provincias de Málaga,
Granada y Almería.
Son paisajes agrarios tradicionales poco
degradados, en los que se mezclan elementos de la actividad agraria con
elementos naturales de gran valor paisajístico y belleza.
El relieve dificulta la agricultura, aunque
puede salvarse gracias a la construcción de bancales.
Las actividades ganaderas y forestales se ven
más favorecidas en estas zonas.
El abandono de la actividad agraria por la
emigración de la gente joven de estos pueblos trata de compensarse con el
desarrollo del turismo rural.
- Paisajes
de campiñas y llanuras.
Este paisaje ocupa gran parte de
las provincias de Huelva, Sevilla, Córdoba, Jaén y Cádiz.
El relieve y el clima son
bastante más favorables para la agricultura.
Los monocultivos de olivar y
cereales son típicos en estas zonas.
Predominan las
grandes propiedades (latifundios)
que tradicionalmente se explotaban con abundante mano de obra asalariada
(jornaleros y jornaleras).
La extensión del
regadío y la introducción de maquinaria han asegurado en estas tierras mejores
cosechas, pero han reducido la necesidad de mano de obra, generando el problema del desempleo
rural.
El poblamiento
tiende a agruparse en núcleos de grandes dimensiones, que se consideran agrociudades.
Se dan en las
inmediaciones de las costas andaluzas.
En la actualidad,
gran parte del litoral andaluz ha sido ocupado por construcciones orientadas al
turismo y ha perdido sus rasgos rurales tradicionales.
Los paisajes
agrarios de las zonas costeras se ven beneficiados por la suavidad de las
temperaturas, que permite obtener producciones muy variadas, incluso de
productos tropicales.
Un fenómeno de los
últimos tiempos en muchas zonas costeras andaluzas ha sido la extensión del cultivo bajo plásticos en invernaderos,
que ofrecen altos rendimientos pero tienen un fuerte impacto ambiental.